Mercedes Benz SLS: 'alas para soñar de nuevo'

Dic 18, 2014
Redacción Carroya.com

El Mercedes SLS reencarna, medio siglo después, la leyenda del 'Alas de gaviota' . Véalo en el Salón de Bogotá y ojalá pueda comprarlo. Cuesta 800 millones de pesos.

Ferrari, Maserati, Mercedes Benz, Porsche, con sus mejores piezas codo a codo en el Salón de Bogotá. Hace años, esta situación no era imaginable porque el escenario automovilístico de Colombia no figuraba en el itinerario de esas marcas como algo con potencial de ventas sino más bien, como una escala accidental para ver qué resultaba entre la gente.

Hoy la cosa es a otro precio pues hay compradores probables para estos exóticos, las casas se han establecido con representación formal y, graneados, los supercarros que eran un mito y una imagen de revistas, pisan nuestras calles y carreteras. Tuvimos en manos uno de los más espectaculares.

El Mercedes Benz SLS AMG, antes de que subiera a la pasarela de Corferias, hizo una parada ante las cámaras de MotorTV y de la revista para permitirnos presentarles el pedigrí completo de un automóvil, hecho a la imagen y semejanza del famoso y siempre admirado 300 SL 'Alas de gaviota' .

A diferencia de los supercarros, que son piezas de su producción habitual y cuya tradición se centra en la marca y su evolución obvia de modelos, en el SSL se incluye un concepto retro en todo su diseño exterior por lo cual hace un puente en la historia con gran fortuna pues la imagen del auto es un perfecto clon del 300 SL, plasmado en aluminio 50 años después.

La entrada de aire con el gran escudo de Mercedes en el medio, la capota redondeada que hace juego con la forma similar del baúl, las puertas que giran sobre el centro del techo y la proporción de las medidas, son perfectas para unir el pasado con el presente y conectar también el futuro.

Como sucedió con el 300 SL, que en su momento tenía avances inéditos en carros deportivos como el motor con un sistema mecánico de inyección directa de gasolina en las cámaras, cosa que apenas ahora se perfecciona en autos de uso general o la solución de las puertas, en el SSL había que traer, ya no inventos pues hay pocas cosas inéditas en la ingeniería del automóvil, pero sí poner en la producción un carro superlativo en todos sus detalles.
Por ejemplo, el motor marca punto. Es el V8 más potente que se haya fabricado para uso en autos de calle. Para darles un ejemplo, con la misma cilindrada en el Chevrolet Camaro que también se exhibe en la feria bogotana, los mismos 6.2 litros de desplazamiento repartidos en 8 cilindros en un bloque en V, pone la aguja del dinamómetro en los 400 caballos de potencia. El del SSL la eleva hasta 571 unidades, seguramente aplicando muchos de los conocimientos de AMG en el desarrollo de estos motores y la experiencia de Mercedes en las unidades que usa en la F1, antes con McLaren y ahora directamente en su propio equipo.

Se sienten. El encendido y el sonido del motor ya son un golpe de adrenalina, resaltado porque la cabina, a pesar de estar recubierta en cueros de casta y gamuzas refinadas, no zambulle al conductor en un sofá mullido rodeado de parlantes y comodidades. Al contrario, la silla es como de un auto de competencia, muy cómoda claro, pero hay una transferencia total de la personalidad mecánica del carro hacia el conductor y los materiales de aluminio y fibra de carbono de verdad realzan el sentido profesional y deportivo del vehículo.

La puesta en marcha es con un botón (la llave transmite códigos por Bluetooth) desde cualquier parte sin necesidad de estar insertada en un punto de conexión y cuando el V8 ronca impaciente debajo del interminable capó pero metido entre la cabina porque va colocado en el centro del carro y la caja de velocidades en el eje trasero, basta con poner el switch (con forma de palanca de cambios que a su vez es como el acelerador de un avión) en drive y soltar los frenos.

El SLS se mueve al son que le propongan. Bien sea a velocidad de tráfico sin que le moleste o como una catapulta si el camino está despejado. En primera se come los primeros 200 metros como una mancha y en 3.8 segundos pasa por la marca de los 100 kilómetros por hora.

Hay una forma de hacerlo partir con todo el empuje electrónicamente controlado o bien a gusto del conductor. No tiene la brusca aceleración del Camaro, nuestro punto de referencia más cercano en el calendario pero en poca distancia lo captura y supera. La razón es que en el auto de Chevrolet el tendido de las relaciones de caja es mucho más corto pues la velocidad tope, en seis escalas, es de unos 240 kph.

En cambio en el SLS, para llegar a 317 kph en siete cambios, la piñonería multiplica mucho más avance de las ruedas con lo cual se afecta la patada inicial. Pero de ahí en adelante, prepárese para una inolvidable experiencia de aceleración, de esas que solo salen en revistas en las cuales la prosa no marca nunca lo que indica un medidor de gravedades.

Claro, anda como una ráfaga, pero más impresionantes son los frenos. Basta con ver los tamaños de los discos de cerámica y los músculos de los callipers y se sabe que el pedal de detención es tan serio como el del acelerador.

Pero cuando se oprime y usa como debe ser un auto de alto rendimiento, de manera firme y contundente y en el último metro de espacio, el vehículo se queda en el sitio como si estuviera clavado en el piso. Inclusive, la acción del freno suena como un golpe súbito, acompañado de un tironazo violento en los cinturones, algo muy cercano a lo que viví en el par de ocasiones,
cuando manejé el Fórmula 1.

Además tiene ABS y mil cosas electrónicas adicionales para que manejarlo se traduzca en maniobras en las cuales el chambón y profesional logran la misma calificación primaria.

Pero ya conduciéndolo en forma a altas velocidades, sin los controles de tracción y estabilidad activados y la posición de suspensiones y motor más agresiva de las cuatro que hay para escoger, la cosa será a otro precio y la consecuencia de un error puede ser bien significativa teniendo en cuenta que el carro se ofrece al público (puede comprarlo en el Salón y lo recibe en unos ocho meses) en una cifra cercana a los 800 millones de pesos, con el jugoso aporte al fisco nacional incluido (40%).

La confección del automóvil es una obra de arte de ingeniería y desarrollo que, además, se hizo solo en 37 meses partiendo de una hoja en blanco. Hay tres tipos de presentaciones del aluminio en el chasís. Una es fundición de piezas esenciales en el trabajo estructural, otras son convencionales y láminas de diferentes calibres.

Apenas un 4% del chasís es de acero, para soportar las pruebas de seguridad y este va pegado a los componentes de aluminio con técnicas de última generación. También la fibra de carbono juega su papel en muchas partes del carro y la piel fina es toda tallada en aluminio. En total, son solamente 1.620 kilos en movimiento.

Rojo oscuro policromado, resplandeciente desde la cola hasta la crin, apoyado en unos enormes zapatos hechos especialmente para funcionar en los rines de aleación forjada, elegante e imponente, lejos de los apéndices y aletas que suelen envenenar las carrocerías de estos bichos a cambio de los requisitos aerodinámicos, este carro es uno de los mejores cuadros del Salón.

Y si estático es superlativo, en marcha es algo fuera de serie, que era lo que Mercedes quería hacer para reencarnar su famoso 300 SL.

Así lo define Mercedes Benz:

  • Nace otra leyenda
  • Tiene una dinámica de manejo sobresaliente y un diseño único
  • Hereda la tecnología del mundo de las carreras
  • Frontal impactante, largo capó
  • El motor V8 aspirado de serie más potente del mundo
  • La colocación casi central del motor definida por AMG, genera lamejor distribución de peso
  • Una característica de manejo inimitable
  • El más fino cuero de 'napa' cosido a mano en los tapizados
  • Terminados hechos a mano
  • Asientos deportivos AMG con gran soporte y confort para largos viajes
  • Doble embrague para hacer los cambios en menos de 100 milisegundos
  • Los ingenieros tuvieron una excepción en su trabajo, los dejaron hacer el carro de sus sueños como quisieran.
  • El chasís pesó solo 241 kilos, apenas un 15% más que el motor.

Los 'gallos'

  • 6 entradas de aire frontales
  • Luces bixenón, luces con leds para uso diurno y direccionales con leds.
  • Rines 9.5 x 19 con llantas 265/35 adelante y 11.0 x 20 con ruedas 295/30 atrás de diseño específico para este auto.
  • El spoiler trasero se despliega automáticamente desde 120 kilómetros por hora pero se puede abrir a voluntad desde la cabina.
  • Cada motor es armado de principio a fin a mano por una sola persona y su firma va estampada en una plaqueta en la tapa de válvulas.
  • El sonido es provisto por Bang and Olufsen y afinado por AMG. Tiene 11 parlantes y dos tweters con luz al ritmo de la música. El sonido se puede dirigir a los asientos gracias a un procesador digital.
  • Las luces de reverso y de niebla van en el centro de la parte trasera y abajo, como en un Fórmula 1. Son leds, obviamente.

Los puntos fuertes

  • Chasís hecho en aluminio, con partes en fundición, otras en lámina y zonas estructurales de acero.
  • Motor V8, 6.208 c m3, múltiples de admisión en magnesio, headers de escape, pistones forjados, 571 caballos a 6.800 rpm, 4 válvulas por cilindro, 650 Nm de torque a 4.750 rpm, lubricación por cárter seco, 4 ejes de levas de tiempos variables continuos, pesa solo 205 kilos
  • Consumo estimado por Mercedes: 26.4 kp/g
  • Caja de 7 velocidades DCT colocada en un solo conjunto con el diferencial en el centro del eje trasero y con 4 posiciones de manejo que afectan también los mapas del motor
  • Impulsión trasera con bloque de diferenciales. Largo: 4.638 mm; altura: 1.262 mm; ancho: 1.931 mm; peso: 1.620 kilos
  • Los frenos en cerámica pesan un 40% menos que los tradicionales metálicos y son heredados de la F1. Cada pinza delantera tiene seis pistones de presión.

Los frenos de las F1

Tanto en la mecánica del SLS como en la vida real cuando actúa como "pace car" de la F1, los frenos son un elemento vital en un auto que tiene esas aceleraciones y sobrepasa fácilmente los 300 kilómetros por hora.

Hay que tener en cuenta que preceder la caravana de los F1, así parezca una maniobra lenta, es una tarea que exige un vehículo de altas prestaciones pues un motor de un auto de la F1 se apaga por debajo de unas 5.000 revoluciones y esto en la pista quiere decir que debe rodar al menos a unos 160 kilómetros por hora en rectas y frenar casi como los autos de carreras para que logren mantener la temperatura de los discos y pastillas.

Los enormes frenos del 300 SLS son todos hechos en cerámica con fibras de carbono y en la parte delantera las pinzas tienen seis pistones pues necesitan alta fricción para adquirir temperatura de manera instantánea. Unos frenos de estos funcionan bien a unos 800 grados centígrados de temperatura en las partes de fricción, casi cuatro veces más de lo que sucede en un sistema avanzado tradicional de un auto de calle de altas prestaciones.

El célebre 300 SL

Este automóvil fue concebido en 1954 y hasta 1963 se hicieron apenas 25.881 unidades, entre los cupés o "alas de gaviota" y los convertibles.

Se basó en un auto diseñado para competencia, el W 194, que tenía un chasís tubular y por ello al recubrirlo con una carrocería para calle se llegó a la solución del acceso casi por mitad del techo ya que los costados eran estructurales.

Ahí nacieron sus puertas que se volvieron un hito del diseño, aunque no del confort pues el auto era muy incómodo para abordar o salir y tremendamente caliente en el interior.

El 300 SL, del cual hubo un modelo de carreras llamado 300 SLR, nació para atender los pedidos y apetitos del consumidor de Estados Unidos, que estaba surtido por los pequeños autos deportivos ingleses.

Caprichoso en la pista, se le conoció como el "Widow maker"  (fabricante de viudas) pues muchos pilotos se accidentaron y murieron a su volante.

El número 300 se refería a la cilindrada de 3.000 cm3 del motor, un seis cilindros en línea inclinado, de 215 caballos e inyección directa de combustible que lo llevaba hasta 245 kilómetros. Fue el primer motor de 4 tiempos tradicional con este sistema que era muy complejo y poco confiable pues las bombas eran mecánicas y casi imposibles de ajustar. Las siglas SL significan Sport Leicht, es decir, deportivo liviano.

Un 300 SL en 100 puntos de condición de originalidad y estado, se cotiza en el mercado internacional en unos 700 mil dólares.

¿Qué es AMG?

AMG es una firma establecida desde 1967 en Burgstall an der Murr, cerca de Stuttgart, Alemania, como un centro de estudio de ingeniería y pruebas para motores de competencia (AMG Motorenbau und Entwicklungsgesellschaft mbH) por Hans Werner Aufrecht y Erhard Melcher, antiguos ingenieros de Mercedes.

Las siglas usan las iniciales de Aufrecht, Melcher y Großaspach, lugar de nacimiento del primero. AMG saltó a la fama con un Mercedes 300 SEL, 6.8 de 425 caballos, que quedó segundo en las 24 Horas de Spa, en 1971, de ahí en adelante comenzó a participar directamente con Mercedes en desarrollos de motores y accesorios y terminó siendo una fábrica donde se hacen totalmente los autos que llevan sus modificaciones, como modelos oficiales de Mercedes.

Daimler empezó a adquirir sus acciones y ahora posee el 100% de la empresa, a la cual le confió todo la concepción del impresionante 300 SLS, una obra maestra.

Frases

Altura de crucero: 369 milímetros sobre el piso. Dos alas plegables en el techo y una aleta trasera que se emociona con la velocidad para prevenir que coja vuelo. El SLS podría caminar en un túnel invertido, tal la fuerza de adherencia que tienen sus formas.

Aluminio y fibra de carbono a la vista -y verdadera- son los elementos predominantes en el interior. La aguja de la velocidad llega a los 317 con toda la naturalidad y seguridad y el enorme motor no se angustia si anda sobre el régimen máximo de las 7.000 rpm.

El banco de pruebas de todo el tren rodante. este es el laboratorio en el cual amg desarrolló toda la mecánica y el dinamómetro que certifica que los 571 caballos de potencia son reales y efectivos. Los escapes son en acero inoxidable.

Las puertas tienen un mecanismo pirotécnico (una pequeña bomba a bordo) que las desprende automáticamente del techo en caso de que el carro sufra un volcamiento para evitar que los ocupantes queden atrapados en la cabina.

Los frenos son mucho más eficaces e impresionantes que el motor porque anclan el carro a cualquier velocidad. Sus materiales de cerámica y fibra de carbono.

José Clopatofsky

Fuente: Revista Motor - www.motor.com.co

 

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