Conozca el resucitador de carros

Dic 22, 2014
Redacción Carroya.com
Conozca el resucitador de carros
Conozca el resucitador de carros

A su taller llegan completamente desarmados y los deja convertidos en verdaderas piezas de colección. Su especialidad son los Jeep Willys.

Jorge Ariza, un resucitador de carros

No es un cirujano estético pero si se encarga de restaurar lo que muchos creían que ya no tenía arreglo.  A  su taller no entran mujeres con la intención de cambiar su aspecto físico aumentando su busto, ensanchando sus caderas o disminuyendo su abdomen.

Al  lugar, desconocido para muchos, sin avisos en las puertas y donde solo permanecen 3 personas, llegan aquellos vehículos que marcaron una pauta importante durante la historia de la guerra y que hoy se convierten en uno de sus íconos culturales más relevantes del país, sobre todo en la zona cafetera.

Un Jeep Willys, modelo 1945, original y que por el tiempo de labor, cargando plátanos, bultos de café y cualquier cantidad de campesinos y caficultores, presenta un desgaste considerable tanto físico como en su parte mecánica, para Jorge Ariza no es de tanta relevancia si se le da el valor por su permanencia en un mercado tan competitivo y con tecnologías tan avanzadas como el de la actualidad.

Él como 4 personas más en la capital del país es el encargado de hacer que estos vehículos que durante la segunda guerra mundial se convirtieron en el medio de transporte más importante para los combatientes, hoy recobren su importancia, no como un carro de guerra pero sí como patrimonio cultural.

Además, según las palabras del mismo 'resucitador de Willys', como es conocido Jorge en el mundo de la restauración de jeeps,  quienes aprecian y valoran estos tradicionales carros saben que sólo estos y ningún otro vehículo recorren los caminos que en algunas épocas solo las mulas andaban. Son capaces incluso de subir los caminos de herradura con más de la carga para la cual fueron creados hace más de 50 años.

Al taller de Jorge, ubicado en el tradicional barrio Santafé y en el que trabaja a puerta cerrada, llegan vehículos totalmente deteriorados, pero que de acuerdo con el restaurador pueden salvarse en muchas de sus partes.

"Han llegado carros en grúas, vueltos nada pero creo que todos tienen arreglo si el propietario le da su valor cultural y  cuenta con el dinero para comenzar con el 'cambio de look'", asegura Ariza.

De acuerdo con Jorge, una buena restauración puede costar alrededor de 55 millones de pesos, los cuales incluyen aquellas partes mecánicas, la mayoría de las cuales se consiguen en el mercado local. De igual manera están incluidos todos los accesorios que deben ser importados por el propietario del vehículo, ya que en Colombia son pocos los originales que se pueden adquirir.

Todos estos elementos sumados a la paciencia y dedicación diaria del hombre encargado de 'resucitar ' estos carros, hacen que el Jeep siga con fuerza en nuestras plazas de mercados, en todos los municipios del Eje Cafetero y en capitales como Bogotá, donde hay quienes prefieren arreglar y salir en su Willys, antes que comprar un vehículo de última tecnología.

Son 9 meses entonces los que debe tomarse el 'resucitador' para convertir en un carro de exhibición un Jeep Willys deteriorado y desgastado por los más de 50 años de uso exagerado. Así debe ser la revisión diaria de su vehículo




Califica este árticulo: