Porsche abre las puertas de su museo en Stuttgart

Oct 22, 2014
Redacción Carroya.com
Museo de Porsche colosal historia sobre la historia.

Porsche abrió su espectacular museo al lado de la fábrica de Zuffenhausen luego de una inversión de 100 millones de euros y escogió 170 grupos de arquitectos del mundo entero.

 

Hasta hace unos cuantos meses, si alguien quería poner el retrovisor en la rica y sustanciosa historia de Porsche debía acudir a un estrecho hall ubicado en la propia planta principal de Zuffenhausen, en las afueras de Stuttgart. Allí cabían apenas unos 16 automóviles que se iban rotando y un pequeño almacén de costosos y exquisitos souvenirs.

 

Pero la historia de Porsche metida en un espacio de esos siempre estaría comprimida en algunas piezas de gran resonancia y el gran valor de su museo rodante, que conserva centenares de automóviles de todos los tiempos en perfecto orden de marcha o competición, según el tipo, y que asisten regularmente a las grandes citas mundiales de vehículos históricos, totalmente desperdiciado.

 

A la par con la construcción del museo de Mercedes Benz en la misma localidad, Porsche emprendió la tarea de fabricar una sede para su historia en el año 2005 cuando convocó a un concurso internacional de arquitectos para el diseño del edificio que debía ser tan exótico y provocativo como todos sus automóviles.

 

Finalmente los arquitectos de la firma austríaca Delugan Miessi se ganaron la orden de levantar la edificación cuyo diseño y características deberían hacer tanta historia como el contenido. Las plataformas de 5.600 metros para exhibición, además de todas las zonas de servicios, se apoyan sobre tres columnas enormes y pesan 35 mil toneladas.

 

Para armarlas se gastaron 21.000 metros cúbicos de cemento y seis mil toneladas de acero, luego de una excavación que movió 60 mil metros cúbicos en el lote que mide un total de 25.800 metros cuadrados. Porsche, una de las firmas más líquidas del mundo, pagó 100 millones de euros por su ícono que está situado en un lugar al cual la ciudad le dio el nombre de pila perfecto: ¡Porscheplatz!

 

Por supuesto, los carros son el tema central pero hay también una colosal biblioteca con títulos sobre Porsche, todos los documentos
originales de los vehículos y sobre el automóvil en general, distribuidos en un área de 2.000 metros que la gente puede usar para leer y revisar, con cita previa.

 

En la terraza hay un centro de convenciones y reuniones sociales, además del restaurante Christophorus (el mismo nombre de la tradicional revista de la marca) y desde allí mismo hay una estupenda vista de la fábrica que queda contigua al museo y en la cual se instaló desde 1938 la oficina técnica del doctor Ferdinand Porsche, donde diseñó, además de los autos de su nombre, el legendario VW Escarabajo.

 

La muestra de los carros consta de 80 piezas cuidadosamente escogidas, desde los ejemplares únicos que iniciaron la leyenda hasta los autos de producción actual, con un genial repaso por todos los autos de carreras y de calle que han hecho de Porsche la marca que más vehículos sobrevivientes y en perfecto estado tiene en el mundo.

 

El diseño del interior genera una sensación de planeo sobre la historia, luego de cuidadosos estudios de ubicación y disposición de las piezas hechos por una firma especializada en exhibiciones y por el profesor Gottfried Korff, especialista en museología.

 

Algunos carros están en el techo y no por capricho porque el 956 que está invertido, podría caminar en esa posición pegado al techo a una velocidad de 327 kilómetros por hora. Es decir, la aerodinámica genera una carga igual a su peso a esa velocidad y el vehículo estaría invertido por sus propios medios.

 

Quizá una de las cosas más originales es el taller del museo en el cual se restauran y reparan constantemente los carros de la colección y algunos privados. El público puede ver todo el trabajo diario de los expertos a través de una extensa vidriera de cristal, sin más barreras que la imaginación.

 

Hay igualmente muchos puntos temáticos sobre avances de ingeniería e inventos de Porsche, gracias a los cuales el público puede imaginarse los procesos que se dan para la concepción de cada nuevo automóvil.

 

Por supuesto, en este momento usted puede estar pensando en incluir a Stuttgart en uno de los próximos itinerarios turísticos si tiene la suerte de andar por esos lados. Si se queda en casa, en www.motor.com.co le colocamos más fotos del lugar y puede enterarse a fondo de todos los detalles de esta obra en www.porsche.com.

 

Fuente: Revista Motor - www.motor.com.co




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