Buen sonido no es sinónimo de volumen

Ene 04, 2015
Redacción Carroya.com
Buen sonido no es sinónimo de volumen

Aunque en muchos casos el radio hace parte de los componentes del carro, es posible incorporar un sistema de sonido de primera.

Potencia del motor, tiempos de entrega, respaldo, precio y garantía fueron las 'armas' con que las diferentes marcas asistentes al pasado Salón del Automóvil atrajeron clientela.

Pero hubo otra que llamó la atención: el sistema de sonido. La mayoría, si no todas, ofrecieron como un 'plus' de sus vehículos que tuvieran tantos parlantes, tal sistema de radio o aquellos parlantes de última generación.

El equipo de sonido dejó de ser el 'transístor' y se convirtió en un verdadero computador que guarda en su memoria la música exclusiva de quien conduce, se conecta con el sistema de telefonía móvil para hacer las veces de manos libres, tiene puerto USB para instalarle IPod o memorias, es compatible con 'play station'... en fin, se convirtió en una herramienta fundamental para los que 'viven' su vehículo.

"La primera recomendación para incorporarle un buen sonido al automóvil es escoger muy bien la fuente y los parlantes -dice Carlos Romero, director la escuela de instalación de Iasca (federación mundial de juzgamiento de sonido de competencia) para Latinoamérica-. Los primeros pueden ser de gama baja o gama alta, de acuerdo con los servicios que presta".

Los radios de gama baja traen, básicamente, las bandas de frecuencia AM y FM, memorias para programar las estaciones favoritas y capacidad para almacenar un CD MP3 a la vez. Los de gama alta traen puerto USB para incluir IPod y memorias, y son compatibles con el sistema manos libres 'Bluetooth'.

Los parlantes, por su parte, vienen de diferentes diámetros, de acuerdo con su capacidad, aunque los más comunes son los que tienen un tamaño de entre cinco y seis pulgadas. Son parlantes coaxiales, es decir, con el twiter incorporado.

"Los parlantes más finos traen los medios y los twiter aparte y el sonido que llamamos 'crossover' es el más complejo porque trae un divisor de frecuencias que independiza los altos de los bajos", añade el ejecutivo de Iasca.

Pregunte primero

Todo lo anterior puede sonar muy sofisticado, pero como lo explica Romero, los sistemas de sonido actuales son muy dinámicos y se pueden instalar en cualquier vehículo, siempre y cuando tenga buenos componentes.

"Un buen radio con un mal amplificador no sirve para nada, al igual que excelentes parlantes con un radio de gama baja. En sonido, todo tiene su 'par' con el fin de que la instalación sea la adecuada", agrega. 

Por eso la primera recomendación de Iasca es investigar antes de comprar, mirar qué hay en el mercado y ajustar la compra al presupuesto. Para ello es importante, como sucede con todo, acudir a sitios especializados e instaladores expertos.

"Un buen vendedor le pregunta al cliente cuánto tiene para instalar su sonido y le recomienda componentes que sean compatibles entre sí; un mal vendedor puede vender un radio barato con parlantes muy finos, porque su finalidad es vender por vender", advierte Romero.

Equipo original

Hay que decir, sin embargo, que hoy en día muchos radios hacen parte de los componentes del vehículo, es decir, están conectados a sus computadores y por ello son difíciles de reemplazar.

No es que no se pueda hacer, pero su instalación es mucho más compleja porque forma parte de la computadora central del carro. De ahí que lo mejor sea no cambiarlo.

Sin embargo, y como lo explica el experto, especialmente los vehículos de gama alta vienen con sonido de primer nivel, pues son verdaderos computadores que guardan varios 'megas' de información, con una instalación de sonido de marcas tan reconocidamente finas, como Bose o JBL.

Hay que aclarar que los concesionarios son muy celosos con los vehículos que venden con sonido, de ahí que no admiten una instalación nueva sin afectar la garantía.

Incluso prefieren no recurrir a instaladores 'por contrato', sino prefieren hacerlo ellos mismos para responder en caso de daños en el sistema eléctrico del vehículo.




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