8 canciones legendarias sobre carros... ¡Qué no son El Taxi!

Feb 26, 2016
Redacción Carroya.com
8 canciones legendarias sobre carros... ¡Qué no son El Taxi!

Foto: AFP.

Por Juan Sebastián Morales Correa @Juansemo / Editor Carroya.com

Le contamos la verdadera historia de estas composiciones que giraron en torno a automóviles legendarios.

¿Todavía no logra sacarse de la cabeza la imagen de Sofía Vergara disfrazada de taxi en el cierre de la gala de los premios Grammy? Pues le tenemos noticias: más allá de El Taxi de Pitbull y Osmani García hay vida musical en torno a los carros.

Sí, no solo el reggaetón ha podido encarnar las virtudes de esas máquinas a las que les damos un amor profundo y trascendental, el cual muchas veces ha servido de inspiración para muchos versos.

Apelando a los sentimientos que nos han dejado como legado diversos cantantes de todo tipo de géneros, hicimos una selección de canciones míticas sobre carros.

Escuchando estas canciones encontrará dos particularidades bien llamativas. La primera es que muchas tienen que ver o suceden en taxis: desde Arjona hasta Candido Fabré le rinden homenajes a esos vehículos que son testigos mudos de las ciudades.

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La segunda particularidad tiene que ver con el tipo de relato que envuelve a las canciones que hablan de carros: son usualmente historias muy detalladas, crónicas cantadas, relatos muy bien tejidos que señalan direcciones, colores y situaciones muy vívidas.

Préstele atención a cada una de estas historias, cuéntenos cuál es su favorita y sugiéranos a través de nuestro Twitter @Carroya y Fan Page cuáles canciones cree usted que faltaron en esta selección para que con sus aportes construyamos una segunda parte.

Cinturón de taxi - Candido Fabré

Los mejores mecánicos del mundo son los cubanos y prueba de ello son sus taxis. Transpórtese al malecón de la vieja Habana e imagine esos carros amarillos, viejos, pero que como una señora coqueta que se ha conservado con esfuerzo y feminidad, estos taxis no tienen ni una “arruga” gracias a los diestros reparadores que ocultan con destreza las múltiples décadas que han vivido.

Pues bien, en la carretera musical hay más taxis que el de Pitbull y Osmani García, y prueba de ello es esta  joya poco conocida que envuelve la magia del son cubano. Un homenaje a los carros amarillos por medio de un viaje un poco particular en donde una cubana se sube inesperadamente en este viaje.

“Ayer me monté en un taxi, por la circunvalación. Pero no me senté a´elante, pues no tenía cinturón (…)  Y al pasar como tres cuadras, Dorotea nos paró. Y en el asiento de a’elante, muy coqueta se sentó”

¿Le suena conocida la historia de la canción?

Cándido Fabré es el genio tras esta canción, un cubano bautizado como “el Rey del Repentismo”, conocido en la isla por ser el único cantante que comienza a cantar a 12 de la noche y termina cuando amanece.

 

Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000 – Los Inhumanos

Este himno del rock en español narra la desventura de un joven español que sin mucho presupuesto tenía que adaptar el poco espacio de su “coche”, un Simca 1000, como un templo del amor con su novia.

El asiento no se echaba "pa' atrás" y la “postura a buscar tenía dificultad”, según relataba este tema que detallaba como cada encuentro de pasión era obstaculizado por el volante, la caja de cambios y en general el reducido espacio del carro.

El carro protagonista, el Simca 1000, fue lanzado en 1965 en España bajo un eslogan algo confuso: “cinco plazas con nervio”. Rápidamente se convirtió en centro de burlas (lo cual no impidió en absoluto su éxito comercial en dicho país), siendo llamado como “el filete del pobre”, apodo que queda muy bien enmarcado en este éxito radial.

“Soy pobre y solo pude comprar, un Simca bastante vulgar (…) Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000, en un Simca 1000”. Para muchos, más que una canción, es una declaración de flexibilidad y hasta una estrategia de Tetris.

 

Wayne Cochran - Last Kiss (El último beso)

Seguramente usted recuerde esta tragedia hecha canción como “El último beso” en la versión de Alci Acosta, quien siempre con sus maracas en mano la interpreta en sus presentaciones. Pues bien, le contamos la historia original del accidente más cantado de la historia.

El cantante relata que llevó a su amada a dar una vuelta aprovechando que su padre le prestó el carro. Era una noche lluviosa en una carretera del estado de Georgia, Estados Unidos, cuando de repente en su camino se cruzó un auto varado, ante lo cual torció bruscamente el timón, cayendo el vehículo a un costado de la carretera.

Ante el choque, la pareja quedó inconsciente, pero fue él quien primero volvió en sí, levantándose en medio de una decena de personas que llegaron al rescate. Lo primero que hizo fue tomar entre sus brazos a su amada, quien cobró conciencia e inmediatamente le pidió con sus últimas fuerzas que la sostuviera un poco más, para darle así el último beso.

La canción original fue grabada por Wayne Cochran en 1961 quien al parecer se inspiró en el accidente que sufriera un baterista llamado Chuck Downs junto a su novia, pero no fue hasta 1964 que J. Frank Wilson and the Cavaliers la popularizaran con su versión. Nunca se supo el modelo del vehículo chocado y hasta el mismo Downs reclamó después los derechos de la composición.

 

La Banda Del Carro Rojo - Los Tigres Del Norte

Sería injusto no incluir un género que se ha atrevido a retratar diversas historias por medio de los carros: los corridos prohibidos

De esta raza musical hay decenas de canciones que relatan historias, en muchos casos reales, de bandidos y traficantes que combatían desde sus vehículos para no ser alcanzados por la ley.

Sin temor a equivocaciones, la más icónica, no solo por su letra sino por su melodía que involucra un mítico acordeón, es La Banda del Carro Rojo de Los Tigres del Norte.

En su lírica se resume el alma de lo que involucran este tipo de temas: crónicas de situaciones que han corroído nuestras sociedades latinoamericanas y en las que han sido utilizadas todo tipo de vehículos para ocultar drogas y evadir fronteras con el acelerador a fondo.

“Dicen que venían del sur, en un carro colorado, traían cien kilos de coca, iban con rumbo a Chicago", frase contundente que retrata como ejemplo este tipo de temas.

 

Mi Cacharrito – Roberto Carlos

Todos hemos tenido el sueño de conseguir nuestro primer carro… Y, cuando al fin lo tenemos, entendemos que el verdadero amor existe.

Si usted ha prestado realmente atención a su letra, esta canción realmente es un tema de amor y traición… Pero en el mundo de los carros. Pues bien, en esta se señala que el carro original de quien relata la canción es un Cadillac, el cual tuvo que llevar al taller.

Ante esta circunstancia, su jefe le sugirió prestarle un viejo "cacharro" para que no se quedara sin un vehículo con el cual desplazarse. La primera impresión del relato fue contundente: "esa cafetera era un perol". Según cuenta, la rueda era ovalada, el arranque de mano, el freno era bastante retrasado y hasta temblaba. Esto, sin contar que la velocidad máxima era de 10 millas por hora.

Pero ese carro viejo le permitió conquistar muchas mujeres, por lo cual rápidamente le tomó un aprecio visceral, al nivel que cuando el Cadillac estuvo reparado, prefirió quedarse con el viejo traste con llantas: amor puro. Eso sí, nada se supo nunca del Cadillac traicionado, el cual seguramente fue vendido.

La historia detrás de “Mi Cacharrito” señala que Roberto Carlos quería entrar a la música hispanoparlante de manera contundente, y tras algunos esfuerzos poco fructíferos, esta canción (que a priori parece una canción para niños) fue la le abrió las puertas en la recordación entre los escuchas en español.

 

Tracy Chapman – Fast Car

“Tú tienes un carro rápido, yo quiero un boleto para cualquier sitio. De pronto podemos hacer un trato, de pronto juntos podemos ir a algún lado, cualquier lugar es mejor”.

Así arranca la estadounidense Tracy Chapman en el que fuera su éxito lanzado en 1988, y que de paso se convierte en la canción más triste de nuestra selección en torno a vehículos.

En esta historia un carro es usado como metáfora de escape ante una vida llena de dificultades y tristeza. Chapman entona la historia de una mujer que vive en el seno de una familia destrozada por el alcoholismo de su padre, por lo cual huye con alguien en un “fast car”.

Mientras transcurre el recorrido del caro, nos vamos dando cuenta que la joven empieza a vivir lo mismo que sufría en su casa: su pareja se convierte en alcohólico

“Tú tienes un carro rápido, ¿es lo suficientemente rápido para alejarse? Tú tienes que tomar una decisión, vete esta noche o vive y muere de esta manera”, culmina el relato.

 

Historia de Taxi – Ricardo Arjona

Hay canciones que muchos niegan, pero siempre cuando suenan es inevitable terminar tarareando una o dos rimas que se aferran a nuestros cerebros de manera irremediable.

Pues bien, Ricardo Arjona utilizó las calles de Ciudad de México (en ese entonces llamado Distrito Federal) para construir una canción que todos en algún momento de la vida hemos escuchado y que tiene como protagonista otro taxi.

“Eran las diez de la noche, piloteaba mi nave. Era mi taxi un Volkswagen, del año 68”, sentencia Arjona quien después revela que el protagonista zigzagueaba por la Avenida Reforma, la principal de la ciudad.

La trama cuenta una historia de traición en la que el taxista se veía involucrado con una rubia llamada Norma que le hizo la parada, entrando en un juego de coqueteo por el espejo retrovisor.

Está crónica remata con un punto de giro radical en la historia que deja perplejo a cualquiera, digno de un culebrón de novela mexicano. Sin duda todo un “Guilty Pleasure” (placer culposo) que nos dejó la música de los 90s. Evidentemente el taxi era un Volkswagen Sedán de 1968, popular en México para la época.

“¿Qué es lo que hace un taxista seduciendo a la vida? ¿Qué es lo que hace un taxista construyendo una herida?”.

 

‘Drive my car’ – The Beatles

Los más grandes también le escribieron a los carros. Esta canción hizo parte del ‘Rubber Soul’, el sexto álbum de la banda británica. Y si bien no pasará a la historia como una de las canciones más prolíficas de la carrera musical de los londinenses, si entra entre aquellas que con un sonido pegajoso se quedan por siempre en la cabeza de quienes la escuchan.

'Drive my car' es una historia sencilla sobre un chico que le preguntaba a una mujer guapa sobre sus sueños en la vida, a lo cual la mujer responde que quiere convertirse en toda una estrella de cine.

De ahí se desprende un diálogo en el cual la joven le propone al joven que sea su chofer, el chofer de una estrella.  Él, para no dejar ir la ocasión, le dice que cuente con sus servicios inmediatamente.  Ella le responde: "escucha bebé, tengo algo que decirte, no tengo carro, pero encontrar un chofer es un inicio".        

Usted se preguntará: ¿A cuál de Los Beatles le habrá sucedido esta historia? Pues realmente a ninguno, simplemente Paul McCartney tenía la melodía en su cabeza con una letra algo sosa, a lo cual John Lennon le añadió versos que rimaran, resultando esta anécdota imaginaria.

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